Freesia es un género de plantas bulbosas originarias de África meridional que se han ido popularizado en jardines y balcones de todo el mundo por sus cualidades olfativas ya que producen una fragancia que no pasa desapercibida para aquellos que ronden cerca de ellas.
Freesia x híbrida
La freesia se reproduce mediante la producción de cormos (bulbos) tanto subterráneos (por división del cormo madre); como subaéreos (formados justo en la base del tallo, en contacto con el sustrato). Además, también se reproduce por semillas si ha habido polinización.
Cormos de Freesia alba
La planta madura suele llegar a alcanzar los 30 cm de altura a finales de diciembre. Mientras que aquellas plantitas que provengan de bulbos pequeños alcanzarán los 8-15 cm y dependiendo del tamaño, y por lo tanto de las reservas del cormo, podrían llegar a florecer. En cambio, las que nazcan de semilla, durante el primer año sólo van a desarrollar 3 hojas: no será hasta la segunda (o incluso tercera) temporada que una planta que provenga de semilla produzca la floración.
La floración suele tener lugar entre febrero y marzo. Cada bulbo produce una vara floral, que se ramifica hasta 4 veces (para los bulbos más maduros) y de dónde salen los conjuntos de flores. El primer racimo es el que presenta un mayor número (8-10 flores). Desde la apertura de la primera flor hasta la última, puede transcurrir un mes. Para aumentar el período floral y así disfrutar de su aroma, es recomendable disponer de muchas plantas ya que no todas florecerán en los mismos días. Otra estrategia es la de plantar los bulbos a lo largo del otoño, de esta manera se consigue un desfase entre las plantas, alargando el período de floración de todo el
conjunto.
La planta madura suele llegar a alcanzar los 30 cm de altura a finales de diciembre. Mientras que aquellas plantitas que provengan de bulbos pequeños alcanzarán los 8-15 cm y dependiendo del tamaño, y por lo tanto de las reservas del cormo, podrían llegar a florecer. En cambio, las que nazcan de semilla, durante el primer año sólo van a desarrollar 3 hojas: no será hasta la segunda (o incluso tercera) temporada que una planta que provenga de semilla produzca la floración.
La floración suele tener lugar entre febrero y marzo. Cada bulbo produce una vara floral, que se ramifica hasta 4 veces (para los bulbos más maduros) y de dónde salen los conjuntos de flores. El primer racimo es el que presenta un mayor número (8-10 flores). Desde la apertura de la primera flor hasta la última, puede transcurrir un mes. Para aumentar el período floral y así disfrutar de su aroma, es recomendable disponer de muchas plantas ya que no todas florecerán en los mismos días. Otra estrategia es la de plantar los bulbos a lo largo del otoño, de esta manera se consigue un desfase entre las plantas, alargando el período de floración de todo el
conjunto.
Varas florales de Freesia alba
Una vez el follaje esté completamente seco, se puede retirar tirando de él sin ningún miedo de dañar el cormo. Los cormos pueden dejarse bajo tierra. De hecho, muchas veces las freesias se combinan con otras plantas vivaces de verano pudiéndose regar sin peligro de pudedumbre de los cormos, que seguirán dormidos hasta el inicio del ciclo, a finales de verano.
Freesia alba
Cuando hay sobrepoblación de freesias, es conveniente disminuir el número de bulbos.
Hay numerosas variedades de freesia, de las cuales disponibles en el mercado, y de forma sencillla, sólo está la Freesia x híbrida (obtenida por combinaciones de Freesia refracta, Freesia leictlinii y Freesia corimbosa). Ésta presenta floraciones más vistosas y con colores que van desde el rojo, amarillo, blanco, azul, rosa y violeta, aunque no tiene una fragancia tan intensa como Freesia alba o Freesia refracta.




